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    <title>Skeptical Inquirer - Committee for Skeptical Inquiry</title>
    <link>http://www.csicop.org/</link>
    <description></description>
    <dc:language>en</dc:language>
    <dc:rights>Copyright 2013</dc:rights>
    <dc:date>2013-05-15T20:44:10+00:00</dc:date>    


    <item>
      <title>El feto humano de ‘Sirius’</title>
      <pubDate>Tue, 16 Apr 2013 10:23:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/el_feto_humano_de_sirius</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/el_feto_humano_de_sirius</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<div class="image right"><img src="/uploads/images/si/gamez-sirius-1.jpg" alt="Sirius x-ray" /></div>

<p>
    El peque&ntilde;o humanoide cabez&oacute;n que Steven Greer presenta en el documental <em>Sirius</em> como un extraterrestre es, en realidad, un feto humano. Es la
    conclusi&oacute;n a la que lleg&oacute; en febrero de 2007 el antrop&oacute;logo forense espa&ntilde;ol Francisco Etxeberria tras examinar el cuerpo a petici&oacute;n del Instituto de
    Investigaci&oacute;n y Estudios Exobiol&oacute;gicos (IIEE), una organizaci&oacute;n ufol&oacute;gica. &ldquo;Se trata de un feto momificado de unas 15 semanas de gestaci&oacute;n&rdquo;, dictamin&oacute; el
    cient&iacute;fico, quien hace unos d&iacute;as no daba cr&eacute;dito a lo que sostienen Greer y sus colaboradores, que el ADN de la criatura no es de este mundo. &quot;Es un
    disparate&quot;, me confirm&oacute; Etxeberria por correo electr&oacute;nico.
</p>
<p>
    La historia del ahora famoso <em>extraterrestre </em>comenz&oacute; hace unos diez a&ntilde;os, cuando el huaquero -saqueador de yacimientos- &Oacute;scar Mu&ntilde;oz desenterr&oacute; el
    cuerpo en un cementerio en el pueblo abandonado de La Noria, en el desierto de Atacama (Chile). El ser estaba envuelto en una tela blanca. Desde el
    principio, hubo quienes indicaron que era un feto. Eso dijeron el uf&oacute;logo Rodrigo Fuenzalida y el bi&oacute;logo Walter Seinfeld, de la Universidad Arturo Prat,
    en el peri&oacute;dico <em>La Estrella de Iquique</em> en octubre de 2003. Pero el negocio del <em>marciano</em> arrincon&oacute; pronto cualquier atisbo de
    racionalidad.
</p>
<p>
    Pocas semanas despu&eacute;s, el empresario local Ricardo Clotet, que hab&iacute;a comprado la criatura al huaquero, cobraba 500.000 pesos (860 euros) por dejar hacer
    una foto del ser y 750.000 por dos, adem&aacute;s de pedir 80 millones de pesos (unos 113.000 euros) a quien quisiera adquirirlo. Al final, el peque&ntilde;o humanoide
    fue comprado, por una cantidad que no ha trascendido, por el uf&oacute;logo espa&ntilde;ol Ram&oacute;n Navia-Osorio, del IIEE, quien en febrero de 2007 lo llev&oacute; al VI Congreso
    Mundial sobre Momias, celebrado en Tenerife (Espa&ntilde;a), con la intenci&oacute;n de que lo examinaran expertos.
</p>


<div class="image right"><img src="/uploads/images/si/gamez-sirius-2.jpg" alt="Sirius examen forense" /></div>


<h3>Examen forense</h3>
<p>
    &ldquo;La primera noche en el hotel estaban reunidos una serie de investigadores, y Jaume (Ametller, otro uf&oacute;logo) indic&oacute; la necesidad de ense&ntilde;arles la momia.
    Est&aacute;bamos en uno de los salones, con una intensidad lum&iacute;nica &iacute;nfima, m&aacute;s apropiada para parejas que para personas que se hab&iacute;an citado para charlar. La
    momia pas&oacute; r&aacute;pidamente de mano en mano y nadie hizo adem&aacute;n de acercarse a la luz. De por s&iacute;, el ser es oscuro y con la oscuridad reinante no pod&iacute;an
    percatarse de los detalles m&aacute;s elementales para hacer un somero estudio. Pues bien, esos doctores dictaminaron sobre la marcha que era un feto y, adem&aacute;s,
    de pocas semanas&rdquo;, recordaba a&ntilde;os despu&eacute;s Navia-Osorio en <em>Espacio Compartido</em> (N&ordm; 50), la revista del IIEE.
</p>
<p>
    Aquello fue m&aacute;s de lo que el uf&oacute;logo estaba dispuesto a aguantar. &ldquo;Estoy cansado de soportar a tantos doctores con un pu&ntilde;ado de t&iacute;tulos y cobrando del
    erario p&uacute;blico para decir sandeces&rdquo;, advierte en su cr&oacute;nica de los hechos. Decepcionados, Navia-Osorio y Ametller pidieron entonces al antrop&oacute;logo forense
    Francisco Etxeberria que examinara el cuerpo e hiciera <a href="/uploads/images/si/InformeMomiaFEG.pdf">un informe pericial</a>.
</p>
<p>
    Etxeberria es una autoridad mundial en su campo. Es profesor de Medicina Legal y Forense de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco, presidente de la Sociedad de
    Ciencias Aranzadi y subdirector del Instituto Vasco de Criminolog&iacute;a. Intervino en 2011 en los an&aacute;lisis que determinaron que el expresidente chileno
    Salvador Allende se suicid&oacute; durante el golpe de Estado de 1973; participa desde 2000 en la exhumaci&oacute;n de desaparecidos durante la Guerra Civil espa&ntilde;ola y
    la dictadura franquista; ha colaborado en la investigaci&oacute;n de numerosos asesinatos; y ahora mismo se encuentra en Chile intentando esclarecer las causas de
    la muerte del poeta Pablo Neruda.
</p>
<p>
    El forense examin&oacute; el <em>extraterrestre de Atacama</em> en Tenerife el 24 de febrero de 2007 y, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s, redact&oacute; un informe que no deja lugar
    a dudas. Coincide en sus conclusiones con lo sostenido por los expertos cuyo juicio hab&iacute;a despreciado Navia-Osorio. &ldquo;En su conjunto -escribe Etxeberria-,
    la proporcionalidad de las estructuras anat&oacute;micas (esquel&eacute;ticas y de partes blandas), el grado de desarrollo de cada uno de los huesos y su configuraci&oacute;n
    macrosc&oacute;pica permiten interpretar, fuera de toda duda, que se trata de un feto humano momificado completamente normal&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La longitud de las
    clav&iacute;culas es de unos 15 mil&iacute;metros y la de los f&eacute;mures de unos 20 mil&iacute;metros. Tanto por la longitud total del cuerpo como por las longitudes de estos
    huesos, se puede estimar que se trata de un feto con una edad de gestaci&oacute;n pr&oacute;xima a las 15 semanas&rdquo;.
</p>


<div class="image right"><img src="/uploads/images/si/gamez-sirius-3.jpg" alt="Sirius examen forense" /></div>


<h3>La pataleta del uf&oacute;logo</h3>
<p>
    Navia-Osorio se tom&oacute; muy mal el informe de Etxeberria. En las conclusiones de su art&iacute;culo de <em>Espacio Compartido</em> -que incluye el texto del
    antrop&oacute;logo-, desprecia el dictamen de &eacute;ste y de otros expertos. &ldquo;Podemos decir que tenemos algo merecedor de estudio, pero pocos han considerado la pieza
    como digna de un meticuloso examen. Por lo visto, nadie se ha molestado en analizarlo anat&oacute;micamente paso a paso, los que lo han hecho han afirmado que no
    conocen nada igual. [...] No tenemos pruebas concluyentes que determinen la naturaleza del esp&eacute;cimen. En este proceso, las personas m&aacute;s indicadas para
    saber si es o no feto son las madres que han tenido hijos, pues a todas a las que hemos preguntado han dicho que es imposible que eso sea un feto. Me f&iacute;o
    m&aacute;s de las madres, que de aquellos otros que por miedo dicen lo que no piensan. Y as&iacute;, poco a poco, se va escribiendo la historia, naturalmente toda
    falsa&rdquo;.
</p>
<p>
    La reacci&oacute;n es digna de una antolog&iacute;a del disparate. El uf&oacute;logo espa&ntilde;ol miente cuando dice que nadie ha analizado el cuerpo anat&oacute;micamente: lo hicieron
    Etxeberria y, en menor medida, los cient&iacute;ficos a quienes se lo mostr&oacute; en el bar del hotel de Tenerife. Y, como los resultados no son de su agrado, ya en el
    colmo del proceder pseudocient&iacute;fico, sentencia que no puede tratarse de un feto humano -lo que mantienen los cient&iacute;ficos- porque ninguna madre que lo ha
    visto lo ha reconocido como tal. Rid&iacute;culo, &iquest;verdad?
</p>
<p>
    Ahora, Steven Greer asegura que sus expertos han hecho un an&aacute;lisis de ADN del <em>extraterrestre de Atacama</em> y aseguran que es alien&iacute;gena. Basta ver en
    la web del documental <em>Sirius</em> el plantel de supuestos cient&iacute;ficos que han participado en la investigaci&oacute;n para no creerse nada de lo que diga el
    director del Proyecto Revelaci&oacute;n. Es posible que Greer saque dinero de este montaje, como hizo Ray Santilli en 1995 con la falsa autopsia de Roswell, pero
    no va a descubrir nada que los cient&iacute;ficos no sepan ya: el <em>extraterrestre de Atacama</em> es &ldquo;un feto humano momificado completamente normal&rdquo;.
</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Carcajadas contra creencias</title>
      <pubDate>Wed, 23 Jan 2013 13:39:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/carcajadas_contra_creencias</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/carcajadas_contra_creencias</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p>
    Cuando el cr&eacute;dulo o el charlat&aacute;n de turno le suelte que los <em>chemtrails</em> forman parte de una operaci&oacute;n de envenenamiento masivo, las ondas de
    radiofrecuencia provocan c&aacute;ncer, las psicofon&iacute;as son mensajes del M&aacute;s All&aacute;, la homeopat&iacute;a funciona, la telepat&iacute;a est&aacute; demostrada o cualquier otra cosa por
    el estilo, resp&oacute;ndale: &ldquo;S&iacute;, y el Museo de Historia Natural de Londres sostiene que los dinosaurios pudieron desaparecer porque se los llevaron
    extraterrestres en sus platillos volantes&rdquo;. &iexcl;Ojo!, es cierto, pero es posible que su interlocutor no capte la iron&iacute;a.
</p>

<div class="image right"><img src="/uploads/images/si/gamez-carcajadas.jpg" alt="dinosaurs and aliens image from Natural History Musem of London" /></div>

<p>
    La imagen que ilustra estas l&iacute;neas se encuentra en la galer&iacute;a de los dinosaurios del prestigioso museo londinense. Forma parte de una exposici&oacute;n permanente
    en la cual, como es marca de la casa, el conocimiento se ofrece al p&uacute;blico de una forma clara y comprensible, con rigor, pero sin rigidez. Quiz&aacute; por eso,
    siempre que he visitado esa galer&iacute;a he tenido que sortear muchas familias con ni&ntilde;os. La aparente sencillez y el atractivo de esa muestra son pruebas del
    mucho trabajo que hay detr&aacute;s de ella, porque captar la atenci&oacute;n tanto de ni&ntilde;os como de adultos y explicar cosas sencillamente no es f&aacute;cil. Al contrario.
</p>
<p>
    El panel con los platillos volantes secuestrando dinosaurios como posible causa de la extinci&oacute;n es una broma de los autores de la exposici&oacute;n, al igual que
    otro que apunta a la pervivencia actual de los <em>lagartos terribles</em> en la figura de Nessie. No creo que ning&uacute;n visitante del Museo de Historia
    Natural de Londres se los tome de otra forma por c&oacute;mo se presentan esas ideas -en forma de vi&ntilde;etas- y las p&iacute;ldoras de conocimiento real que las rodean. Si
    alg&uacute;n <em>purista</em> de la divulgaci&oacute;n o de la ciencia se escandaliza por la presencia de ovnis y monstruos imaginarios en una exposici&oacute;n cient&iacute;fica
    sobre dinosaurios, es que, indudablemente, su reino no es de este mundo.
</p>


<h3>La estupidez desnuda</h3>
<p>
    El humor es una magn&iacute;fica herramienta no s&oacute;lo para la divulgaci&oacute;n del conocimiento, sino tambi&eacute;n en la lucha contra la pseudociencia, donde tan importante
    es tener raz&oacute;n como que parezca que uno la tiene. Esto &uacute;ltimo es algo que debemos asumir los esc&eacute;pticos porque, hasta que no lo hagamos, llevaremos las de
    perder en una sociedad que se gu&iacute;a en gran medida por las apariencias. Como escribi&oacute; el nunca suficientemente reivindicado Henry Louis Mencken en la
    revista <em>The American Mercury</em> en 1924, &ldquo;una carcajada vale por diez mil silogismos. No s&oacute;lo es m&aacute;s eficaz, sino que tambi&eacute;n es mucho m&aacute;s
    inteligente&rdquo;. Seis d&eacute;cadas despu&eacute;s, el recientemente fallecido Paul Kurtz, sin quien el movimiento esc&eacute;ptico nunca hubiera llegado a ser lo que es,
    coincid&iacute;a en <span class="mag">The Skeptical Inquirer</span> en que &ldquo;algunas veces la mejor manera de refutar una afirmaci&oacute;n [absurda] es mostrar lo est&uacute;pida que es, y
    hacerlo gr&aacute;ficamente&rdquo;.
</p>
<p>
    A la hora de debatir p&uacute;blicamente con quienes defienden estupideces como que las pir&aacute;mides las levantaron extraterrestres o que es posible curar
    enfermedades rezando, no se me ocurre nada m&aacute;s efectivo que el humor. Parto de la premisa de que, en casos as&iacute;, la pregunta y el comentario impertinentes
    nunca est&aacute;n fuera de lugar. Siempre hace falta que alguien recuerde, como el ni&ntilde;o del cuento de Hans Christian Andersen que grita que el emperador est&aacute;
    desnudo, que el hecho de que mucha gente crea en algo no demuestra que sea cierto, como dan por hecho muchos medios de comunicaci&oacute;n cuando hablan de
    terapias alternativas, enfermedades imaginarias y otras supercher&iacute;as.
</p>
<p>
    He comprobado personalmente que no hay nada que moleste m&aacute;s a los hom&eacute;opatas que los intentos de suicidio mediante la ingesta masiva de sus inocuos
    remedios. Home&oacute;patas con los que he mantenido debates me han dicho en p&uacute;blico y en privado que est&aacute;n hartos de que yo haga esas &ldquo;payasadas&rdquo;. La raz&oacute;n es
    obvia: todo el mundo sabe que tomar cualquier medicamento en dosis excesivas resulta peligroso y, en el mejor de los casos, conlleva un ingreso en un
    centro m&eacute;dico. Si despu&eacute;s de ingerir 40 o 60 somn&iacute;feros homeop&aacute;ticos uno ni siquiera echa una cabezadita, no hace falta que el espectador se pare a pensar
    ni un segundo, el timo es evidente hasta para un ni&ntilde;o.
</p>
<p>
    Una humorada a tiempo puede dejar m&aacute;s claro lo rid&iacute;culo de una afirmaci&oacute;n extraordinaria que diez mil s&oacute;lidos argumentos. T&eacute;ngalo presente la pr&oacute;xima vez
    que vea a intr&eacute;pidos investigadores de lo paranormal acampando de noche a un cementerio para grabar psicofon&iacute;as -&iquest;acaso los esp&iacute;ritus tienen alergia a la
    luz del sol?-, a un adivino preguntando el signo del Zodiaco a su cliente -&iquest;pero no es vidente?-, a un uf&oacute;logo que habla de encuentros sexuales con
    extraterrestres -&iquest;siente usted atracci&oacute;n f&iacute;sica por un chimpanc&eacute;?- o a cualquier otro vendedor de misterios. Y, si usted es un activista esc&eacute;ptico y acude
    a debates en los medios, cuando tenga la menor oportunidad destaque lo absurdo de los argumentos del charlat&aacute;n de turno e intente hacer que el p&uacute;blico se
    tome a risa el tema. Nadie cree en algo de lo que se carcajea.
</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Sigourney Randi</title>
      <pubDate>Wed, 08 Aug 2012 09:06:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/sigourney_randi</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/sigourney_randi</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p>
	&laquo;Hola, Petey. &iquest;Puedes o&iacute;rme? &iexcl;Si no puedes, tienes un problema!&raquo;, dec&iacute;a Elizabeth Popoff por radio a su marido el 23 de febrero de 1986. El telepredicador Peter Popoff estaba a punto de hacer una de sus demostraciones de sanaci&oacute;n por mediaci&oacute;n divina en un abarrotado Auditorio C&iacute;vico de San Francisco. Poco despu&eacute;s, empezaba a caminar entre la multitud curando a gente a partir de la informaci&oacute;n que le daba su esposa a trav&eacute;s de un diminuto auricular y que antes ella hab&iacute;a recopilado de los invitados.
</p>
<p>
	Le contaba, por ejemplo, que alguien situado a su derecha, a pesar de estar en silla de ruedas, pod&iacute;a dar unos pocos pasos. Entonces, &eacute;l voceaba el nombre del enfermo y lo que le pasaba, se acercaba a &eacute;l, le daba un golpe en la frente y gritaba: &laquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate! &iexcl;Dios te ama!&raquo;. El hombre se pon&iacute;a en pie, la multitud estallaba en aplausos, muchos lloraban... Y las c&aacute;maras del programa de televisi&oacute;n de Popoff cambiaban de objetivo antes de que el enfermo cayera rendido en la silla. El telepredicador curaba lo mismo un c&aacute;ncer de est&oacute;mago que el alcoholismo.
</p>
<p>
	Aquel d&iacute;a, James Randi intercept&oacute; los mensajes de radio entre la mujer y el reverendo. Poco despu&eacute;s, los present&oacute; en <em>The Tonight Show</em>, el programa de Johnny Carson en la NBC, insertados como banda sonora oculta en los momentos correspondientes de la actuaci&oacute;n de Popoff. El charlat&aacute;n se arruin&oacute; -con el tiempo ha resurgido de sus cenizas y sigue ganando con sus enga&ntilde;os-; pero no acab&oacute; en prisi&oacute;n como Leonardo Palladino, el personaje inspirado en &eacute;l de <em>Red lights</em>, la pel&iacute;cula de Rodrigo Cort&eacute;s que acaba de estrenarse en Estados Unidos. El filme del director espa&ntilde;ol incluye un calco del saludo captado por Randi con el que arrancan estas l&iacute;neas &ndash;y cuya versi&oacute;n real puede verse en YouTube&ndash;, aunque no hay referencia alguna al mago norteamericano en los t&iacute;tulos de cr&eacute;dito ni fue consultado en ning&uacute;n momento.
</p>
<p>
	Las alusiones a las investigaciones y demostraciones de Randi son, de hecho, continuas en <em>Red lights</em>. Van desde la denuncia de los trucos de Popoff y Uri Geller &ndash;quien, en la cinta, ser&iacute;a el <em>dotado</em> ciego Simon Silver (Robert De Niro)&ndash; hasta el auxilio prestado a parapsic&oacute;logos para que no caigan en los enga&ntilde;os de los charlatanes, como ocurre en la ficci&oacute;n con Paul Shackleton (Tobby Jones), director del ficticio Centro para la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica de lo Paranormal (SPRC), un remedo del laboratorio que abri&oacute; la Universidad de Washington en 1979 tras la donaci&oacute;n de 500.000 d&oacute;lares por James S. McDonnell, fundador y presidente de la compa&ntilde;&iacute;a aeron&aacute;utica McDonnell Douglas.
</p>


<div class="image left"><img src="/uploads/images/si/gamez-sigourney-randi.jpg" alt="Robert DeNiro in Red Lights" /></div><br />


<h3>&#x27;Red lights&#x27;</h3>
<p>
	Si, en el Laboratorio McDonell, Randi, auxiliado por dos disc&iacute;pulos ilusionistas, demostr&oacute; que los controles establecidos para estudiar la parapsicolog&iacute;a hab&iacute;an sido err&oacute;neos, en la ficci&oacute;n son dos pupilos de Margaret Matheson (Sigourney Weaver) los que hacen lo propio con Silver. En ambos casos, los parapsic&oacute;logos pasan por alto lo obvio: en el primero, que los <em>dotados</em> con poderes extraordinarios son magos y usan trucos; en el segundo, que el ciego Silver no es invidente. Esa ingenuidad es la que tambi&eacute;n hace en la ficci&oacute;n que en el pasado Matheson se sobrecogiera, ante las c&aacute;maras de televisi&oacute;n, cuando Silver le habl&oacute; del tr&aacute;gico destino de su hijo y ella lo achac&oacute; a sus poderes paranormales en vez de a lo evidente, que la hab&iacute;a investigado, como har&iacute;a cualquiera en el caso del <em>dotado</em>. Algo que nunca le pasar&iacute;a a un esc&eacute;ptico de su talla en el mundo real.
</p>
<p>
	&iquest;Quieren saber por qu&eacute;, a pesar de estar <em>Red lights</em> basada en el trabajo de Randi, no se le cita en ning&uacute;n momento? La raz&oacute;n es que el gu&iacute;a de Cort&eacute;s en el mundillo paranormal es Manuel Carballal, un traficante de misterios espa&ntilde;ol que siente debilidad por Geller, de quien dice que, a veces, emplea trucos y, a veces, no; un tipo que denuncia algunos fraudes palmarios y, al mismo tiempo, da por buenos otros no menos evidentes; un sujeto que odia a Randi y a los esc&eacute;pticos en general, a quienes ataca habitualmente en sus publicaciones. Elegir a alguien as&iacute; como asesor en una pel&iacute;cula sobre lo paranormal que pretende reflejar la realidad -y digo <em>pretende</em> porque al final deja innecesariamente la puerta abierta a los superpoderes- es como pedir al presidente de la Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle que dise&ntilde;e la pol&iacute;tica de control de armas de Estados Unidos.
</p>
<p>
	&ldquo;Eso que muchos llaman escepticismo suele ser negacionismo. Esc&eacute;ptico para m&iacute; es el que duda. En ambos lados de la argumentaci&oacute;n se suelen poner en lid dos formas de creencia. Unos y otros tienden a aceptar exclusivamente aquello que refuerza sus posiciones previas y a descartar todo lo que las discuta sin profundizar en absoluto&rdquo;, contaba Cort&eacute;s hace unos meses a mi compa&ntilde;ero Oskar Belategui. Es lo que suele argumentar el supuesto experto que ha asesorado en <em>Red lights</em> a Cort&eacute;s, quien en las revistas esot&eacute;ricas espa&ntilde;olas ha minusvalorado el trabajo de Randi a pesar de haberse apropiado descaradamente de &eacute;l para articular su pel&iacute;cula.
</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Escepticismo para escépticos</title>
      <pubDate>Mon, 06 Feb 2012 16:27:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/escepticismo_para_escepticos</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/escepticismo_para_escepticos</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<div class="image center"><img src="/uploads/images/si/Escepticosenel-Cotton.jpg" alt="EscepticosenelCotton" /></div>

<p>El movimiento esc&eacute;ptico espa&ntilde;ol vive de espaldas a la sociedad y parece no ser consciente de ello. No me refiero a que no ejerza una actitud vigilante hacia la difusi&oacute;n de supercher&iacute;as. Al contrario. Gracias a Internet y a la intensa actividad de unos pocos <em>blogueros</em> -no nos enga&ntilde;emos, los activos son cuatro-, la denuncia de la charlataner&iacute;a nunca ha sido tan eficaz como en la actualidad. El principal problema no es &eacute;se, sino que, a mi juicio, no se hace pr&aacute;cticamente nada por sacar el pensamiento cr&iacute;tico a la calle, por ir m&aacute;s all&aacute; de la firma de manifiestos que siempre suscribimos los mismos. Escribimos para esc&eacute;pticos, montamos charlas de esc&eacute;pticos para esc&eacute;pticos, organizamos protestas para esc&eacute;pticos&hellip; S&iacute;, la palabra clave es <em>endogamia</em>.</p>
	<p>Llevo en el escepticismo activo casi 30 a&ntilde;os y mi modo de pensar ha evolucionado algo en ese tiempo. No s&eacute; si mucho o poco -ni si en la buena direcci&oacute;n-; pero s&iacute; lo suficiente como para darme cuenta de que hay algunas cosas que hacemos mal, muy mal. &iquest;C&oacute;mo he llegado a esa conclusi&oacute;n? Sin querer. Cuando, por ejemplo, he comprobado que hay una revista esc&eacute;ptica a la que llevo suscrito desde su nacimiento -y lo estar&eacute; hasta el final- que ya ni abro porque habla preferentemente de lo buenos que somos y de las muchas cosas que hacemos. Me aburre. Con alguna excepci&oacute;n, me resulta tan apasionante como una hoja parroquial o un bolet&iacute;n interno de &eacute;sos que tienen ciertas compa&ntilde;&iacute;as para fomentar el esp&iacute;ritu de empresa. Si a m&iacute; me ocurre eso, &iquest;puede interesar lo m&aacute;s m&iacute;nimo a alguien no declaradamente esc&eacute;ptico? Lo dudo.</p>

<h3>Pensamiento cr&iacute;tico 2.0</h3>
<p>A medidos de los a&ntilde;os 80, so&ntilde;aba con que cont&aacute;ramos en Hispanoam&eacute;rica con nuestro <em>The Skeptical Inquirer</em>, que es m&aacute;s que una publicaci&oacute;n interna y cuya calidad de contenidos resulta incuestionable. A&ntilde;os despu&eacute;s, me puse a ello con <em>El Esc&eacute;ptico</em>, pero abandon&eacute; la idea en cuanto comprob&eacute;, con pesar, que mi visi&oacute;n profesional de lo que ten&iacute;a que ser esa revista era incompatible con el enfoque <em>amateur</em> de mis colegas, y que no hab&iacute;a visos de cambio. No me refiero s&oacute;lo a intentar compensar de alg&uacute;n modo a los autores -extremo que me planteaba para cuando hubiera unos m&iacute;nimos ingresos-, sino tambi&eacute;n a respetar los plazos de publicaci&oacute;n, corregir los textos a conciencia, controlar la calidad del producto de principio a fin&hellip; No fue posible, y dej&eacute; el cargo.</p>
	<p>Ya como simple colaborador de la revista, cumpl&iacute;a los plazos de entrega de originales escrupulosamente, pero el n&uacute;mero correspondiente llegaba a mi buz&oacute;n muchos meses despu&eacute;s, haciendo que mis textos perdieran toda actualidad. Me acab&eacute; hartando de que mis art&iacute;culos se publicaran con tanta demora en la revista que hasta poco antes hab&iacute;a dirigido seguramente con m&aacute;s errores que aciertos. As&iacute; que me desvincul&eacute; totalmente del proyecto sin tener un sitio alternativo donde publicar. Y en esto aparecieron los <em>blogs</em>. Abr&iacute; <em>Magonia</em> en junio de 2003 y, desde entonces, no me ha dado nada m&aacute;s que satisfacciones. No dependo de nadie para publicar y llego a mucha m&aacute;s gente con el <em>blog</em> de lo que nunca iba a llegar con la revista. Mi mayor error en <em>Magonia</em> ha sido el mismo que critico en estas l&iacute;neas: en sus inicios, me centr&eacute; demasiado en escribir sobre el proceder del movimiento esc&eacute;ptico, algo que s&oacute;lo nos interesa a los de dentro. No s&oacute;lo ca&iacute; en la endogamia, sino que, adem&aacute;s, cosech&eacute; enemigos por decir p&uacute;blicamente lo que pensaba. Lo primero me importa; lo segundo no.</p>
	<p>Los <em>blogs</em> son lo mejor que le ha pasado al movimiento esc&eacute;ptico espa&ntilde;ol en treinta a&ntilde;os. Le han dado una visibilidad que no habr&iacute;a logrado de otro modo. Junto con las redes sociales, han sido la puerta de entrada en el pensamiento cr&iacute;tico para mucha gente y el caldo de cultivo de actividades p&uacute;blicas como los <em>Enigmas y Birras</em>, los <em>Esc&eacute;pticos en el Pub</em>, los <em>Esc&eacute;pticos en el Bar</em> y otras similares. Estos encuentros consisten en reuniones en establecimientos hosteleros con charlas y tertulias en torno a un asunto presentado por un experto. Juntar en Madrid a ochenta personas y en Bilbao a una treintena una vez al mes para hablar de pensamiento cr&iacute;tico est&aacute; bien; pero, cuando son siempre <em>de los nuestros</em>, tiene tanta utilidad social como sacar una revista que no llega m&aacute;s que a los convencidos. Son actividades para la cohesi&oacute;n del colectivo esc&eacute;ptico y, por eso, son necesarias, pero no sirven para m&aacute;s.</p>

<h3>Encerrados en el armario</h3>
<p>Apoyo activamente los <em>Enigmas y Birras</em> de Bilbao como p&uacute;blico cuando puedo y como ponente cuando me lo solicitan. A la cita, casi siempre acudimos los mismos. Y, por lo que me han comentado, en otras ciudades pasa lo mismo con los <em>Esc&eacute;pticos en el Pub</em>, los <em>Esc&eacute;pticos en el Bar</em> y similares. Espero que estas iniciativas se perpet&uacute;en y empiecen a celebrarse en todas las ciudades donde haya un peque&ntilde;o grupo de esc&eacute;pticos. Pero tenemos que ser conscientes de que se trata de actos dirigidos <em>a los nuestros</em>, tal como apuntaba en Twitter el otro d&iacute;a Silvia Alba, organizadora de las tertulias leonesas. Aqu&eacute;llos a quienes tenemos que seducir no saben de estos encuentros y, por tanto, no recibir&aacute;n nuestro mensaje. &iquest;Es porque hemos dise&ntilde;ado estos actos para que sean as&iacute; o porque no sabemos darles la publicidad debida para que se abran a la gente de la calle?</p>
	<p>No estamos ante un problema, seguramente, exclusivo de los esc&eacute;pticos espa&ntilde;oles. Hace a&ntilde;os, durante un congreso en Bruselas, le comentaba a Barry Karr, director ejecutivo del Comit&eacute; para la Investigaci&oacute;n Esc&eacute;ptica (CSI), que pod&iacute;a haberse aprovechado la oportunidad para organizar un acto abierto al p&uacute;blico con alguno de los muy atractivos ponentes que participaban en el encuentro. Me refiero a gente como James Alcock, Barry Beyerstein y Christopher French, entre otros. No se hab&iacute;a hecho, y no s&eacute; si ha hecho despu&eacute;s. Poco m&aacute;s tarde, con motivo del nacimiento del C&iacute;rculo Esc&eacute;ptico, tuve la oportunidad de empezar a organizar charlas y debates p&uacute;blicos en Bilbao, en colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento, la Universidad del Pa&iacute;s Vasco y <em>El Correo</em>, el peri&oacute;dico en el que trabajo. &iquest;Y saben qu&eacute; ha pasado? Que, desde entonces, hemos celebrado cinco ediciones del D&iacute;a de Darwin con m&aacute;s de 300 asistentes a cada conferencia, as&iacute; como sesiones sobre otros temas con un n&uacute;mero de personas muy superior al del m&aacute;s exitoso encuentro de esc&eacute;pticos en un bar de toda Espa&ntilde;a. Y, lo que es m&aacute;s importante, la mayor parte del p&uacute;blico no es <em>de los nuestros</em>. </p>
	<p>El ritmo de actos p&uacute;blicos de ese tipo en Bilbao ha descendido en los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os porque me he visto involucrado en otros proyectos; pero voy a retomar la iniciativa dentro de poco con el mismo objetivo con el que he programado encuentros sobre platillos volantes, la explosi&oacute;n de Tunguska y otros supuestos enigmas, el de atraer a la sala a los curiosos, no <em>a los m&iacute;os</em>. El de seguir la estela de la serie de televisi&oacute;n <em>Esc&eacute;pticos</em>, concebida por esc&eacute;pticos, realizada por esc&eacute;pticos, pero dirigida al p&uacute;blico en general. No es dif&iacute;cil organizar actos que atraigan a la gente sin insultar a su inteligencia: basta con un poco de dinero y una sala de conferencias. Entonces, &iquest;por qu&eacute; no lo hacemos? &iquest;Por qu&eacute; no salimos de una vez del armario? Yo tambi&eacute;n era esc&eacute;ptico en 2006, pero he comprobado que, pensando un poco y buscando buenos aliados, salir al mundo exterior no es tan dif&iacute;cil.</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>El altar del equilibrio periodístico</title>
      <pubDate>Wed, 28 Sep 2011 08:59:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/el_altar_del_equilibrio_periodistico</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/el_altar_del_equilibrio_periodistico</guid>
      <description><![CDATA[
        



			 <p>&ldquo;Hace mucho, yo bromeaba con que si un partido (pol&iacute;tico) declarase que la Tierra era plana, los titulares dir&iacute;an: &laquo;Divergencia de opiniones sobre la forma del planeta&raquo;&rdquo;, <a href="http://www.nytimes.com/2011/07/29/opinion/krugman-the-centrist-cop-out.html" title="The Centrist Cop-Out - NYTimes.com">escrib&iacute;a a principios de agosto Paul Krugman en <em>The New York Times</em></a>. El Nobel de Econom&iacute;a de 2008 sal&iacute;a as&iacute; al paso de la equidistancia period&iacute;stica entre las posturas de republicanos y dem&oacute;cratas respecto al aumento del techo de deuda de Estados Unidos. Su art&iacute;culo, titulado &ldquo;Escurrir el bulto con el centrismo&rdquo; <a href="http://www.elpais.com/articulo/economia/global/Escurrir/bulto/centrismo/elpepueconeg/20110731elpnegeco_2/Tes">en la versi&oacute;n del diario espa&ntilde;ol <em>El Pa&iacute;s</em></a>, refleja lo que pasa a menudo en los medios de comunicaci&oacute;n cuando hablan de pseudociencia. Tambi&eacute;n en este caso, como dice Krugman sobre las discrepancias econ&oacute;micas entre los dos grandes partidos estadounidenses, &ldquo;el culto al equilibrio ha desempe&ntilde;ado una funci&oacute;n importante a la hora de llevarnos al borde del desastre&rdquo;.</p>

<div class="image right"><img src="/uploads/images/si/sVivir_De_La_Luz-Cartel.jpg" alt="Vivir De La Luz"></div>

 	<p>Buena parte del &eacute;xito social de la superstici&oacute;n se debe a la actitud de los periodistas al cubrir la informaci&oacute;n cient&iacute;fica. Aunque en otros campos esquivamos la imparcialidad -la informaci&oacute;n deportiva es una muestra de forofismo desde la cabecera m&aacute;s amarilla hasta la m&aacute;s seria- y la falta de precisi&oacute;n -con la econom&iacute;a no se juega porque los agentes implicados son poderosos-, a la hora de hablar de ciencia pr&aacute;cticamente vale todo. Si alguien asegura que es capaz de vivir de la luz, por mucho que el sentido com&uacute;n y el redactor especializado en salud alerten de que eso es imposible, siempre habr&aacute; un alma caritativa en alguna redacci&oacute;n que diga que hay que dar los dos puntos de vista y que el lector decida. </p>
 	<p>Gracias a esa equidistancia, la bobada tendr&aacute; su cuota de atenci&oacute;n medi&aacute;tica con alguna frase aislada en el reportaje que alimente la duda, una gota de <em>pepitogrillismo</em> disuelta en un oc&eacute;ano de credulidad. Y mira que es f&aacute;cil comprobar que no se puede vivir sin comer si es que eres tan burro que tienes dudas sobre ello: basta con hacer periodismo, con poner a un redactor pegado al ayunador prodigioso para que controle que no ingiere nada y ver qu&eacute; pasa al cabo de unos d&iacute;as. Pero es m&aacute;s c&oacute;modo repetir la tonter&iacute;a sin m&aacute;s&hellip;</p>

<h3>&iquest;Que el p&uacute;blico decida?</h3>
 <p>Muchas veces la estupidez se publicita en los medios sin un contrapunto que merezca tal denominaci&oacute;n, sacrificando la veracidad en el altar del falso equilibrio period&iacute;stico. El intermediario -el periodista- no toma partido y apuesta por la equidistancia entre, por ejemplo, los ciudadanos que creen que las ondas de telefon&iacute;a provocan todo tipo de males y los cient&iacute;ficos que sostienen que centenares de estudios han descartado tal posibilidad y que habr&iacute;a que demoler el edificio de la f&iacute;sica si tal supuesto fuera cierto, o los charlatanes que dicen que pueden aliviar enfermedades mediante imposici&oacute;n de manos y los que niegan tal posbilidad. Que el p&uacute;blico decida es el mantra de ese tipo de periodismo, producto de las carencias formativas de sus autores y de la err&oacute;nea idea de que, como muchas veces en pol&iacute;tica, en ciencia todo es cuesti&oacute;n de opiniones.</p>
 	<p>La informaci&oacute;n pol&iacute;tica es, demasiado habitualmente, una triste recopilaci&oacute;n de declaraciones contrapuestas: el dirigente nacional, regional o local dice que un proyecto es inasumible econ&oacute;micamente, el l&iacute;der de la principal fuerza de la oposici&oacute;n replica que puede realizarse y el resto de los jefes de partidos da su particular punto de vista. Un episodio as&iacute; se plasma en los medios dando voz a todos los implicados por igual para evitar que a uno le acusen de ser de un bando u otro. &iexcl;Para qu&eacute; molestarse en hacer las cuentas o recabar el juicio de expertos independientes que examinen los datos! Esa actitud, propia de un periodismo acr&iacute;tico que no aporta informaci&oacute;n valiosa al lector, pero con el que se llenan f&aacute;cilmente p&aacute;ginas y minutos, constituye el paradigma del equilibrio informativo sin sentido, el mismo que se aplica a la informaci&oacute;n sobre hechos o afirmaciones sorprendentes. Y se hace por pereza intelectual, por vagancia, adem&aacute;s de por ignorancia. Un redactor que entrevista a alguien que sostiene que existe la grafoterapia deber&iacute;a preguntarle inmediatamente por qu&eacute;, por ejemplo, en las c&aacute;rceles no se ense&ntilde;a caligraf&iacute;a a los reos para reinsertarlos. A primera vista, parece un m&eacute;todo barato, &iquest;no?</p>
 	<p>Escribo estas l&iacute;neas a cuenta de un reportaje sobre morfopsicolog&iacute;a publicado por el servicio de la BBC en espa&ntilde;ol para el que me pidieron la opini&oacute;n. Cuando le&iacute; la pieza, me qued&oacute; claro que el autor hab&iacute;a optado por nadar y guardar la ropa, por no descartar abiertamente que la cara sea el espejo del alma, entendida &eacute;sta como la personalidad. No me sorprendi&oacute;. Es algo habitual. Sin embargo, cuando los morfopsic&oacute;logos dicen que una boca peque&ntilde;a implica que esa persona es ahorradora y una nariz carnosa, capacidad de afecto, demuestran el mismo rigor cient&iacute;fico que quien afirma que todas las rubias son tontas y los gordos, bonachones.</p>
 	<p>Con m&aacute;s de veinte a&ntilde;os en la profesi&oacute;n period&iacute;stica, s&eacute; que poco puede hacerse incluso desde dentro de las redacciones si se est&aacute; solo. Los periodistas que tomamos partido por la raz&oacute;n necesitamos el apoyo de los cient&iacute;ficos en forma de llamadas telef&oacute;nicas a los directores, cartas y art&iacute;culos de opini&oacute;n en los que denuncien apoyos disparatados de los medios a la anticiencia. Y, por si acaso no se los publican, que cuelguen esos textos en Internet para verg&uuml;enza de quien da la misma relevancia a la opini&oacute;n de un pobre desequilibrado o de un charlat&aacute;n que dice que los m&oacute;viles provocan c&aacute;ncer cerebral en los ni&ntilde;os que a la de un cient&iacute;fico.</p>

<h3>No, a la imparcialidad</h3>
 <p>No ha lugar a la equidistancia cuando hablamos de ciencia y pseudociencia. Los periodistas no podemos no mojarnos cuando alguien dice que puede levitar o que el VIH no es el causante del sida. Al primero, hay que animarle a asomarse a la ventana y lanzarse al vac&iacute;o; al segundo, a inyectarse una soluci&oacute;n con VIH, renunciar a cualquier medicaci&oacute;n y hablamos en unos a&ntilde;os. Si no, que se callen. Cada vez que los periodistas no hacemos algo as&iacute;, cada vez que no ponemos en evidencia la estupidez, cada vez que nos lavamos las manos ante afirmaciones extraordinarias y manifiestamente falsas, cada vez que nos situamos por encima del bien y del mal como &aacute;rbitros de un equilibrado combate racional entre esc&eacute;pticos y pseudocient&iacute;ficos, estamos incumpliendo un principio b&aacute;sico de la profesi&oacute;n, el de ofrecer una informaci&oacute;n veraz, y traicionando la confianza del p&uacute;blico. </p>
 	<p>Hasta aqu&iacute; mis opiniones, las de un periodista de a pie que muchas veces se averg&uuml;enza de lo que lee, escucha y ve en medios presuntamente serios. Ese altar en el que se sacrifica la verdad en aras del equilibrio es algo que, entre cient&iacute;ficos y periodistas comprometidos, tenemos que derribar cuanto antes. Porque no todas las opiniones son respetables. No. Las opiniones de astr&oacute;logos, home&oacute;patas, negacionistas del sida, quiropr&aacute;cticos, sanadores espirituales, promotores de tratamientos alternativos al c&aacute;ncer, <em>contactados</em> y antivacunas, por citar s&oacute;lo unos cuantos, son disparates, en algunos casos denunciables por el peligro que entra&ntilde;an para nuestros conciudadanos m&aacute;s ingenuos. Y todo periodista que da cancha a esos y otros colectivos anticient&iacute;ficos en aras del equilibrio est&aacute; haciendo algo similar a quien se sit&uacute;a en la informaci&oacute;n de un atentado terrorista o de una violaci&oacute;n en el punto medio entre el autor de los hechos y la v&iacute;ctima. Es lo habitual en el mal llamado periodismo del misterio; nunca deber&iacute;a serlo en el de verdad.</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Chorradas paranormales</title>
      <pubDate>Mon, 25 Jul 2011 11:29:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/chorradas_paranormales</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/chorradas_paranormales</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p>La cr&iacute;tica de las tonter&iacute;as pseudocient&iacute;ficas desagrada no s&oacute;lo a quienes explotan la credulidad popular, sino tambi&eacute;n a algunos esc&eacute;pticos. Hace a&ntilde;os, se puso de moda entre ciertos colegas renegar de la denuncia de las chorradas paranormales por considerarla una p&eacute;rdida de tiempo. Hab&iacute;a que pasar, dec&iacute;an, a una nueva fase en la lucha contra el pensamiento m&aacute;gico. Seg&uacute;n ellos, carec&iacute;a de sentido seguir saliendo en los medios a replicar a quienes sostienen que la Tierra es plana, que hay ni&ntilde;os que parecen imanes humanos y que algunas personas son capaces de detectar corrientes subterr&aacute;neas de agua gracias a una misteriosa energ&iacute;a, por ejemplo. </p>
	<p>Entre nosotros, sospecho que quienes piensan que no merece la pena perder el tiempo refutando cualquiera de esos y otros prodigios lo hacen, sobre todo, porque creen que hablar de determinadas cosas rebaja su pedigr&iacute; acad&eacute;mico. Yo no tengo pedigr&iacute; de ning&uacute;n tipo, as&iacute; que no me importa hablar de esos asuntos. &iquest;Saben por qu&eacute; dedico parte de mi tiempo a denunciar chorradas, habiendo tantas cosas interesantes sobre las que hablar? Primero, porque me divierte; segundo, porque hacerlo me parece interesante; y, tercero, porque creo que decir que las bobadas son bobadas es necesario.</p>
	<p>Las afirmaciones paranormales -y aqu&iacute; uso el t&eacute;rmino en el sentido m&aacute;s amplio posible- son para m&iacute; como una mu&ntilde;eca rusa que esconde algo en su interior, algo que resulta siempre m&aacute;s atrayente que el envoltorio, por muchos prodigios de los que este &uacute;ltimo haga gala. Seguramente, usted nunca se ha parado a pensar c&oacute;mo alguien puede enga&ntilde;ar a la gente ech&aacute;ndole las cartas o simulando hablar con sus muertos. Simplemente, da por hecho que es un timo y tiene raz&oacute;n: es un timo. &iquest;Pero por qu&eacute; hay tanta gente que cae en &eacute;l?, &iquest;por qu&eacute; hay personas que creen en lo incre&iacute;ble? </p>

<h3>Momentos &iexcl;eureka!</h3>
<p>La respuesta a esas preguntas est&aacute; dentro de cada uno de nosotros, pero tambi&eacute;n en la argucias que emplea el charlat&aacute;n de turno. Resulta pr&aacute;cticamente imposible convencer a un creyente del sinsentido de su fe, pero eso no significa que debamos renunciar a exponer el enga&ntilde;o. Al contrario. Desvelar las tretas de los adivinos y los mediums ante un p&uacute;blico normal puede ser una especie de inmunizaci&oacute;n ante lo irracional para esas personas. Un simple v&iacute;deo en el que alguien como John Edward o Anne Germain habla presuntamente con esp&iacute;ritus basta para sembrar la semilla del pensamiento cr&iacute;tico en quien lo ve, para animarle a que interiorice un simple mensaje: ignorar c&oacute;mo alguien hace algo no implica que ese algo sea sobrenatural.</p>
	<p>A usted igual le parece una bobada, pero me encanta asistir a esos momentos &iexcl;eureka! que viven los asistentes a mis charlas cuando desmontamos juntos el espect&aacute;culo de un m&eacute;dium o un adivino televisivo. Ydisfruto m&aacute;s cuando no soy yo el que dice d&oacute;nde est&aacute; el truco, sino que alguien del p&uacute;blico se lo descubre al resto, demostrando que el pensamiento cr&iacute;tico est&aacute; ah&iacute;, latente, y &uacute;nicamente hace falta regarlo un poco para que salga a la superficie. Basta con que el p&uacute;blico se relaje, considere la charla un juego, vea al dotado desde fuera y uno haga las preguntas correctas para que cualquier espectador d&eacute; con alguna de las claves del enga&ntilde;o. Adem&aacute;s, el &eacute;xito de una bobada nos ense&ntilde;a muchas veces algo acerca de nosotros mismos, del Universo o de c&oacute;mo funciona la ciencia. Y &eacute;sa es otra raz&oacute;n para no despreciar las tonter&iacute;as esot&eacute;ricas y despreciarlas sin m&aacute;s.</p>
	<p>El an&aacute;lisis cr&iacute;tico de lo paranormal puede ser un gancho perfecto para la divulgaci&oacute;n. Llevo dici&eacute;ndolo a&ntilde;os. Aprovech&eacute;monos de que hay quienes creen que los marcianos construyeron la Gran Pir&aacute;mide para contar realmente c&oacute;mo se levant&oacute; y c&oacute;mo era el Egipto de hace 4.500 a&ntilde;os; agarr&eacute;monos a los hombrecillos grises para hablar de la evoluci&oacute;n de las especies, del origen de los hom&iacute;nidos y de la inmensidad del Cosmos; usemos como cebo las terror&iacute;ficas visiones nocturnas para hablar de las jugarretas que nos hace el cerebro, que nos hacemos a nosotros mismos&hellip; La bobada, el disparate, puede ser el pretexto perfecto para atraer al p&uacute;blico a nuestro terreno y, adem&aacute;s de mostrarle lo rid&iacute;culo que resulta que un tipo se cruce media galaxia para asustar a un campesino que est&aacute; orinando y salir pitando, hacer divulgaci&oacute;n.</p>
	<p>Y hay otra importante raz&oacute;n para plantar cara a quien dice que ha encontrado la Atl&aacute;ntida, que puede mover objetos a distancia o que cura mediante la imposici&oacute;n de manos. Cuando alguien suspende el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico ante banalidades, es m&aacute;s f&aacute;cil que tambi&eacute;n lo haga ante afirmaciones peligrosas, como que el VIH no causa el sida y que las vacunas provocan autismo. Carezco de pruebas objetivas, de sondeos en los que se haya preguntado a los encuestados por chorradas paranormales y por peligrosos disparates como los dos anteriores, pero intuyo que entre los antivacunas y los conspiranoicos del 11-S hay un porcentaje mayor de creyentes en la telepat&iacute;a y los extraterrestres que entre el resto de la poblaci&oacute;n.</p>
	<p>Hace d&eacute;cadas que sigo la prensa esot&eacute;rica espa&ntilde;ola y he comprobado que, en ella, viven en feliz sinton&iacute;a las bobadas aparentemente inocuas con las mentiras peligrosas, el negocio de los videntes con el de quienes venden todo tipo de remedios milagrosos y dicen que no hay que vacunarse. Esas publicaciones han creado una realidad paralela en la que lo que no funciona en el mundo real s&iacute; lo hace en las ficciones disfrazadas de periodismo que llenan sus p&aacute;ginas. Y, claro, si uno cree que seres de otros mundos secuestran a humanos para introducirles sondas anales o que hay gente capaz de ver el futuro -aunque nunca acierte el n&uacute;mero de la loter&iacute;a-, ya est&aacute; sin defensas y dispuesto a dar verosimilitud a la conspiraci&oacute;n m&aacute;s delirante, a oponerse a los transg&eacute;nicos porque s&iacute; y a creer que los m&oacute;viles provocan c&aacute;ncer, aunque no haya ninguna prueba de ello.</p>
	<p>Son cosas diferentes, s&iacute;; pero, cuando los extraterrestres, los superpoderes, los fantasmas y los dioses han minado las defensas de la raz&oacute;n, los vendedores de dietas milagro, de homeopat&iacute;a contra el c&aacute;ncer, de protectores contra las ondas electromagn&eacute;ticas y de cosm&eacute;ticos que activan los genes de la juventud tienen ya v&iacute;a libre. Por eso, es fundamental que los esc&eacute;pticos nos ocupemos de las chorradas paranormales y continuar&eacute; haci&eacute;ndolo mientras tenga fuerzas y me siga divirtiendo.</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Escépticos en ‘prime time’</title>
      <pubDate>Wed, 23 Feb 2011 13:31:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/escepticos_en_prime_time</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/escepticos_en_prime_time</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p class="intro">Nuestro objetivo es cautivar al público, divertirle, mostrarle que 
pensar críticamente es más ventajoso y gratificante que creerse las 
cosas porque sí, y animarle a que empiece por no creer ciegamente lo 
que le contamos.</p>

<p>2011 no pudo 
empezar mejor. En la primera noche del año, el sábado 1 de enero, 
la televisión pública vasca estrenaba en prime 
time en su canal en español, 
ETB 2, el episodio piloto de una nueva serie de divulgación científica, Escépticos. 
Estaba dedicado a demostrar que el hombre llegó a la Luna, idea sobre 
la que ha ido creciendo la duda en la sociedad española en los últimos 
años hasta alcanzar dimensiones inquietantes. De hecho, en el programa, 
un quincena de estudiantes de geología reunidos al azar niega en un 
laboratorio universitario que Armstrong, Aldrin y otros diez hombres 
hayan pisado el satélite terrestre.</p>
<p>      “¿Fuimos 
a la Luna?” tuvo una magnífica acogida de público y crítica: alcanzó 
el 8,8% de share -un punto más que la media de la 
cadena y bastante más de lo que logra cualquier sábado a esa hora-, 
lo vieron 76.000 personas en directo y mucha más gente desde entonces 
a través de Internet. Seguramente, a algunos no les parecerán muchos 
espectadores, pero hay que tener en cuenta la gran fragmentación de 
la audiencia televisiva en España y que Escépticos sólo pudo verse en el País Vasco, 
una región habitada por poco más de 2 millones de personas.</p>
<p>      Aquella 
noche, mientras estaba en el sofá medio dormido y con fiebre por la 
gripe, empecé a recibir montones de mensajes de correo, SMS y tuits 
de amigos, conocidos, colegas… ¡Estaban encantados! Escépticos les parecía algo increíble, algo 
que nunca habían pensado que pudiera hacerse en la televisión en España. 
Yo no estaba viéndolo porque me da vergüenza ajena verme en la pantalla: 
soy el conductor y uno de los responsables del programa. Los otros son 
Jose A. Pérez, el creador, director y guionista, y Aitor Gutiérrez, 
el realizador.</p>

<div class="image center"><img src="http://www.csicop.org/uploads/images/si/1par.jpg"></div>

<p>      Escépticos nació en Internet después de que 
Jose y yo intercambiamos un par de mensajes de correo durante el verano 
pasado. Bilbaínos los dos, nos habíamos conocido en noviembre de 2009 
en Sevilla en un encuentro nacional de blogueros y nos habíamos caído 
bien desde el primer momento. Menos de un año después, nos embarcábamos 
en la apasionante aventura de intentar hacer la primera serie escéptica 
de la televisión española y, en quince días de diciembre, rodamos 
“¿Fuimos a la Luna?”, que pueden ver en <a href="http://escepticosetb.blip.tv" target="_blank">http://escepticosetb.blip.tv</a>. 
Tras el éxito de crítica y público de ese documental de 38 minutos, 
estamos ya preparando los otros doce episodios que conformarán la primera 
-y nos gustaría que no fuera la última- temporada de la serie. <br>
</p>
<p><strong>Una barrera 
que saltar </strong></p>
<p>Esta aventura 
televisiva es un reto para todos los que intervenimos en ella, pero 
especialmente para mí porque es la primera vez que participo en un 
proyecto así. Ser el que, de cara al espectador, tira de un documental 
es algo en lo que nunca había pensado. Escépticos es una serie en la que soy el narrador 
y el personaje que da continuidad a la historia, sea la llegada del 
hombre a la Luna, el auge de las medicinas alternativas, las visitas 
extraterrestres, los transgénicos o la existencia de Dios. El que sale 
ante la cámara soy yo; no es un personaje. No actúo. Hago lo que vengo 
haciendo desde hace años cuando doy charlas a escolares o entrevisto 
a científicos como parte de mi labor periodística. Por eso, a la gente 
le da la impresión de que soy natural. Y, encima, me lo paso bien y 
estoy aprendiendo mucho.</p>
<p>      Para 
mí, el principal defecto del escepticismo español -y mío, por la 
parte que me toca- es que no llega a la gente. Llevamos décadas estancados, 
aislados del resto de la sociedad. Y la culpa es nuestra: no sabemos 
conectar con el público. Salvo honrosas excepciones, sólo conectamos 
con quienes piensan como nosotros. Pues, bien, Escépticos ha superado ya esa barrera. ¿Que 
cómo lo sé? Porque, semanas después de la emisión del episodio piloto, 
conocidos de los más diversos ámbitos que nunca han manifestado un 
mínimo interés por el escepticismo científico siguen preguntándome 
cuándo se emitirá la próxima entrega. Y yo, que tengo orden de guardar 
la fecha en secreto, sólo les digo que pronto, muy pronto.</p>
<p>      Además 
de esa conexión con el público, todos los científicos a los que hemos 
recurrido como asesores o para ser entrevistados han aceptado. ¡Y eso 
que vamos a hablar de poderes paranormales y extraterrestres, entre 
otras cosas! Cierto es que casi todos me conocen desde hace años, que 
hemos hecho muchas cosas juntos para el periódico en el que trabajo 
y para la radio; pero no lo es menos que, después del episodio piloto, 
todos siguen encantados de poner su granito de arena en Escépticos. 
Éste es para mí el segundo gran logro de la serie: cuenta con el apoyo 
de la comunidad científica vasca, incluidos sus más renombrados representantes, 
y ya hay destacados científicos y divulgadores del resto de España 
que esperan que haya más temporadas y un mayor presupuesto para poder 
sumarse al proyecto.</p>

<div class="image center"><img src="http://www.csicop.org/uploads/images/si/2par.jpg"></div>

<p>      Por 
todo esto, creo que Escépticos ha empezado como el año: bien. Ahora, 
nos queda lo más difícil: no defraudar a quienes nos han apoyado e 
intentar llegar a cuanta más gente posible. Nuestro objetivo, el de 
Jose, Aitor y yo, es cautivar al público, divertirle, mostrarle que 
pensar críticamente es más ventajoso y gratificante que creerse las 
cosas porque sí, y animarle a que empiece por no creer ciegamente lo 
que le contamos.</p>
<p>      Hace 
años, le comenté durante una comida a un científico, y amigo, 
que a la hora de hablar en los medios o ante la gente tan o más importante 
que tener razón es que parezca que la tienes, que, si no cumples el 
segundo requisito, da igual que tengas razón. Me miró con incredulidad 
y censuró que pensara que podía ser más importante la forma que el 
fondo. Sin embargo, así es en la sociedad en la que vivimos. Para el 
éxito de nuestro mensaje en la España del siglo XXI, es fundamental 
transmitirlo de un modo que no provoque rechazo, algo que los escépticos 
no sabemos, en general, hacer y que estamos intentando en la serie de 
ETB 2, cuyos nuevos episodios empezarán a emitirse en unas semanas 
en prime time. La aventura no ha hecho más que 
comenzar.</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Vulgares estafadores</title>
      <pubDate>Fri, 03 Dec 2010 11:55:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/vulgares_estafadores</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/vulgares_estafadores</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p class="intro">Por 
eso hacen falta más Fernandos Cuarteros. Necesitamos que haya quien 
llame a las cosas por su nombre.</p>

<p>Un juzgado 
de Albacete (España) ha condenado a Fernando Cuartero, catedrático 
de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), a pagar una multa de 
204 euros, como autor de una falta de injurias, por denunciar en una 
carta pública el uso engañoso del logotipo de la institución académica 
por los organizadores de unas jornadas espiritistas, calificándoles 
de “vulgares estafadores”. La sentencia es, a mi juicio, consecuencia 
de la irresponsabilidad con la que actúan los gestores de ciertas universidades 
españolas a la hora de ceder sus instalaciones, la ineptitud de algunos 
jueces y, en última instancia, la tolerancia de las autoridades hacia 
el fraude de lo paranormal. Pero vayamos por partes.</p>
      <p>Todo 
comenzó a finales de octubre del año pasado cuando revelé en <em>Magonia</em> 
que la UCLM iba a acoger, en su paraninfo de Albacete, el II Seminario 
Vida después de la Vida, un encuentro espiritista en el que, entre 
otros actos, Marilyn Rossner iba a oficiar una sesión mediúmnica. 
Cuando telefoneé a la universidad para pedir explicaciones, se justificaron 
diciendo que ellos habían alquilado el local a los espiritistas como 
lo hacen a otros colectivos, previo pago de unos módicos 200 euros. 
Un portavoz académico me dijo que eso no significaba que la institución 
colaborara en el encuentro ni que respaldara al espiritismo, aunque, 
al parecer, los organizadores de las jornadas pensaban, como yo, lo 
contrario y aprovecharon la circunstancia para incluir a la universidad 
castellano manchega entre los colaboradores del acto, junto a una emisora 
de radio y un programa esotérico. <br></p>
<p><strong>Universidad 
y anticiencia </strong></p>
<p>Cuartero 
contactó con las autoridades académicas para denunciar la celebración 
del encuentro y el descontrol en el alquiler de las instalaciones, además 
de pedir la suspensión de las jornadas y denunciar el uso impropio 
del logotipo de la UCLM en la publicidad del seminario espiritista. 
Decía en una carta dirigida al vicerrector del campus de Albacete: 
“En cualquier caso, si eso no fuera posible [la suspensión de la 
reunión], sí que me parece un insulto que en la publicidad de la misma 
ponga que ‘Colabora la UCLM’. Un insulto doloroso. ¿Es eso cierto? 
Si es así, ¿en qué medida? Y, si no lo es, ¿por qué hacen uso de 
la imagen de la UCLM de manera indebida? Aquí me permito recordarte 
que es eso precisamente lo que buscan. Este tipo de vulgares estafadores, 
por el módico pago de unas tasas, obtienen, mediante una mala práctica, 
un pretendido amparo académico que es completamente falso”.</p>
      <p>La 
consecuencia inmediata de la carta de Cuartero fue la retirada del logotipo 
de la UCLM de la página de las jornadas; pero el seminario espiritista 
se celebró, y su organizador, Rafael Campillo, se querelló contra 
el catedrático por considerar ofensiva la frase que dice: “Este tipo 
de vulgares estafadores, por el módico pago de unas tasas, obtienen, 
mediante una mala práctica, un pretendido amparo académico que es 
completamente falso”. A principios de noviembre, la titular del Juzgado 
de Instrucción Nº 1 de Albacete, Otilia Martínez Palacios, condenó 
a Cuartero al pago de 204 euros de multa porque, “aunque sea una crítica 
social aceptada el hablar de la parapsicología como pseudociencia, 
no lo es el decir que son vulgares estafadores, porque socialmente estas 
expresiones son ofensivas y menoscaban y quebrantan la fama y prestigio 
de la persona a la que van dirigidas”. Y el catedrático ha recurrido 
el fallo. Hasta aquí, los hechos.</p>
      <p>Nada 
de esto hubiera ocurrido si, para empezar, las universidades españolas 
tuvieran una política racional a la hora de ceder sus locales para 
actos extraacadémicos. No es así. Muchas, como la UCLM hasta ahora, 
alquilan sus instalaciones a tontas y a locas a cambio de una cantidad 
de dinero la mayoría de las veces ridícula. En el caso que nos ocupa, 
los espiritistas pagaron 200 euros que iban a recuperar sólo con que 
asistieran al acto cinco personas, ya que la entrada costaba 45. Hubo 
lleno total y los ingresos ascendieron a 30.600 euros brutos. Los organizadores 
del seminario aseguran que, una vez deducidos gastos, destinaron sus 
beneficios a causas humanitarias. Pero el árbol no debe ocultar el 
bosque. La cuestión de fondo no es a qué se haya destinado el dinero 
recaudado con este acto, sino que muchas universidades españolas ponen, 
con la cesión incontrolada de sus locales, su buen nombre al servicio 
de la anticiencia y así, además de encuentros pseudocientíficos como 
el que nos ocupa, han llegado a acoger homenajes a reconocidos adalides 
de la sinrazón.</p>
      <p>La 
condena de Cuartero demuestra, asimismo, el bajo nivel de comprensión 
lectora de la magistrada y la impunidad con que actúan en las sociedades 
desarrolladas cierto tipo de estafadores, quienes se publicitan como 
mediums o videntes y cobran por servicios que simulan. Pero esto último 
también es secundario en este caso. Porque Cuartero no califica de 
“vulgares estafadores” a los organizadores del encuentro espiritista 
ni a los espiritistas en general porque engañen a sus clientes, como 
hacen. Se refiere con esa expresión a que quienes montan actos como 
el de Albacete en un centro universitario, pagando una cantidad ridícula 
por su alquiler, se aprovechan de ello para alardear de “un pretendido 
amparo académico que es completamente falso”. Es lo que hicieron 
los organizadores del II Seminario Vida después de la Vida al incluir, 
previo pago de 200 euros, el logotipo de la UCLM en la publicidad del 
acto hasta que desde la Universidad les pidieron que lo retiraran. Pero 
es que, además, llamar estafador a un estafador nunca puede ser delito 
ni falta.</p>
<p><strong>La impunidad 
de los brujos</strong></p>
<p>España trasladó 
en diciembre del año pasado a su legislación la Directiva 2009/25/CE. 
Originalmente, establecía que los 
órganos judiciales o administrativos 
competentes podrán exigir al comerciante que “aporte pruebas de la 
exactitud de las afirmaciones de hecho realizadas en la práctica comercial 
si, habida cuenta de los intereses legítimos del comerciante y de cualquier 
otra parte en el procedimiento, tal exigencia parece apropiada a la 
vista de las circunstancias del caso”. ¿Qué quería decir esto en 
el día a día? Que cualquier ciudadano podría recurrir a esos órganos 
del Estado para que quien venda un producto o servicio demostrara que 
lo que vende es lo que asegura que vende, lo que, llevado al ámbito 
paranormal, implicaría que, si alguien lo demandara ante las autoridades, 
un adivino, un médium o cualquier otro charlatán tendría que presentar 
pruebas de que es capaz de hacer lo que dice. Lamentablemente, el Gobierno 
español trasladó esa norma a la legislación nacional  de un 
modo descafeinado, desactivándola en la práctica en lo que se refiere 
a la demostración de la comprobación de la veracidad de las actividades 
de los brujos.</p>
      <p>En 
España no se puede vender leche aguada como si fuera leche, pero sí 
se puede cobrar a ingenuos por adivinarles el futuro, contactar con 
sus seres queridos muertos o curarles el cáncer en fase terminal con 
un complemento nutricional. Y se puede porque las autoridades no hacen 
nada por evitarlo, por proteger a la ciudadanía frente a esos estafadores. 
¿Ustedes entienden esa discriminación positiva ante videntes, mediums 
y demás? Yo no, aunque quizá no quepa esperar otra cosa en un país 
cuyo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, nombró 
el 20 de octubre ministra de Sanidad a una política que, durante el 
ultimo año, ha lucido reiteradamente la pulsera Power Balance en actos 
públicos. ¿Cómo va a liderar la protección de los consumidores ante 
los productos milagro alguien que cree en ellos? ¿Cómo va a hacer 
algo por proteger a los ciudadanos ante la estafa de los brujos un Ejecutivo 
que tiene entre sus miembros al menos uno que ha caído en el timo de 
las pulseras del equilibrio?</p>
      <p>Por 
eso hacen falta más Fernandos Cuarteros. Necesitamos que haya quien 
llame a las cosas por su nombre, quien denuncie públicamente a los 
“vulgares estafadores” y a quienes por su irresponsabilidad e inacción, 
desde las universidades y la Administración, permiten que fraudes como 
la videncia y la mediumnidad prosperen como negocios en sociedades donde, 
sin embargo, a uno le pueden demandar por vender leche aguada como si 
fuera leche, cuando, al menos, en este caso hay algo que existe: la 
leche, esté más o menos aguada. Yo, de momento, les invito a unirse 
en Facebook al grupo Apoyo al profesor Fernando Cuartero (<a href="http://www.facebook.com/home.php?sk=group_114987191898611&amp;ap=1" target="_blank"><u>http://www.facebook.com/home.<WBR>php?sk=group_114987191898611&amp;<WBR>ap=1</u></a>), desde donde algunos estamos trabajando 
por articular la resistencia a tanto despropósito.</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    <item>
      <title>Historia Sagrada</title>
      <pubDate>Mon, 18 Oct 2010 13:37:00 EDT</pubDate>
	<author>info@csicop.org (<![CDATA[Luis Alfonso G&aacute;mez]]>)</author>
      <link>http://www.csicop.org/specialarticles/show/historia_sagrada</link>
      <guid>http://www.csicop.org/specialarticles/show/historia_sagrada</guid>
      <description><![CDATA[
        



			<p class="intro">El último ejemplo de esa contaminación del saber histórico popular por la
ficción religiosa lo vivimos en septiembre, cuando un artículo publicado en la revista
científica PLoS One apuntó que un fuerte viento, y no la vara mágica de Moisés,
abrió las aguas del mar Rojo para facilitar la huida de los israelitas de Egipto...</p>

<p>Pregunte a 
sus mayores si creen que Moisés liberó a los israelitas del yugo 
del faraón y les guió hasta la Tierra Prometida, que David venció 
a Goliat y que Salomón fue un rey justo a más no poder. Es muy posible 
que respondan afirmativamente a algunas, si no todas, esas interrogantes. 
No debe extrañarse. </p>
    <p>Hasta 
hace unas décadas, en países como España, se enseñaban en la escuela 
esos y otros hechos bíblicos como históricos. Únalo al peso de la 
catequesis en la educación infantil y se explicará por qué todavía hoy, en Occidente, mucha gente instruida cree en la realidad de la llamada 
Historia Sagrada, la sucesión de gestas protagonizadas por el pueblo 
judío acaudillados por Abraham, Isaac, Jacob, José y quienes les sucedieron, 
y bajo la tutela de Yahvé.</p>
    <p>El 
último ejemplo de esa contaminación del saber histórico popular por 
la ficción religiosa lo vivimos en septiembre, cuando un artículo 
publicado en la revista científica PLoS 
One apuntó que un fuerte 
viento, y no la vara mágica de Moisés, abrió las aguas del mar Rojo 
para facilitar la huida de los israelitas de Egipto. La prueba eran 
unas simulaciones informáticas hechas por investigadores del Centro 
Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR) de Estados Unidos 
y de la Universidad de Colorado.</p>
    <p>El 
NCAR emitió una nota de prensa titulada “Partiendo las aguas: 
una simulación informática aplica la física a la huida por el mar 
Rojo”, y la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) 
la difundió a través de su servicio de información científica Eurekalert! “Las 
simulaciones encajan bastante bien con el relato del Éxodo. La separación 
de las aguas puede entenderse mediante dinámica de fluidos. Los vientos 
mueven el agua de una forma acorde a las leyes de la física, creando 
un pasaje seguro con agua a ambos lados y luego permitiendo abruptamente 
al agua volver”, explicaba Carl Drews, informático del NCAR, coautor 
del trabajo </p>
    <p>Y 
sucedió lo previsible: las principales agencias noticias difundieron 
la historia, y decenas de medios de comunicación de todo el mundo se 
hicieron eco de ella con gran entusiasmo. Diarios de referencia y canales 
de televisión dedicaron espacio y tiempo a explicar la trascendencia 
del hallazgo de Drews y sus colegas, bajo titulares como: “El viento 
separó el mar Rojo ante Moisés, según unos investigadores”, “El 
viento pudo separar el mar Rojo para Moisés”, “Moisés no abrió 
el mar Rojo, fue el viento”, “Moisés no separó el mar Rojo”… 
Ilustraban la historia, preferentemente, con imágenes del Moisés de Los Diez Mandamientos, encarnado por Charlton Heston, abriendo 
el mar Rojo.</p>
    <p>Los 
autores de esas informaciones se olvidaron, todos, de un pequeño detalle: 
no hay pruebas arqueológicas ni documentales, al margen de los textos 
bíblicos, de ninguno de los grandes hechos narrados en el Antiguo Testamento. 
Los historiadores lo saben desde hace décadas: Moisés no existió 
-como tampoco Noé, Abraham, Isaac…-, nunca hubo centenares de miles 
de esclavos judíos en Egipto, ni emprendieron una épica huida, ni 
derribaron los muros de Jericó gracias al Arca de la Alianza, ni… 
El Antiguo Testamento no es una crónica histórica, sino una ficción 
como El señor de 
los anillos.</p>
    <p>El 
episodio de Moisés y sus seguidores caminando por el lecho del mar 
Rojo es tan verídico como la creación de Adán del barro y la de Eva 
a partir de una de sus costillas, los 969 años de Matusalén y el Diluvio 
Universal. Todos esos episodios y personajes se inventaron a finales 
siglo VII antes de Cristo, en tiempos del rey Josías, con el único 
objetivo de dotar de un pasado glorioso al Pueblo Elegido y justificar 
sus pretensiones territoriales, tal como indican los arqueólogos Israel 
Finkelstein y Neil Silberman en su libro La 
Biblia desenterrada (2001).</p>
    <p>No 
hace falta ser historiador para saber lo que les estoy contando. Basta 
con un mínimo de cultura. Entonces, ¿por qué tantos periodistas vendieron 
a sus lectores hace unas semanas que se había descubierto cómo pudo 
abrirse el mar Rojo al paso de las huestes de Moisés? Creo que, en 
algunos casos, fue consecuencia de la ignorancia; en otros, de la militancia 
religiosa -la ciencia demuestra que la Biblia tenía razón-; y, en 
muchos, de la puesta en práctica de esa máxima que dice que “no 
permitas que la realidad te arruine un buen titular”. </p>
    <p>Sea 
cual sea el caso, no estamos ante algo nuevo. Al contrario. En los últimos 
años, han sido muchos los grandes medios que han anunciado fantásticos 
hallazgos arqueológicos que harían las delicias de Indiana Jones: 
la piscina de Juan Bautista, el palacio de la reina de Saba, las minas 
del rey Salomón, el arca de Noé… Y casi todos lo han hecho sin el 
menor atisbo de duda. “Cada vez que oigo hablar de descubrimientos 
espectaculares vinculados a personajes bíblicos, se me dispara la tensión”, 
me confesaba hace seis años Neil Silberman. La cosa parece haber ido 
a peor desde entonces porque los medios necesitan cada vez más noticias 
espectaculares para atraer la atención del público en un mundo saturado 
de información, y Occidente -periodistas, incluidos- sigue siendo rehén 
de la tradición judeocristiana y no ha asumido todavía que la Historia 
Sagrada no es historia, al igual que la medicina alternativa no es medicina. <br>
</p>




      
      ]]></description>
    </item>

    
    </channel>
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